Con nuestra ayuda, aprenderás a cuidar, limpiar y mantener tu centro de planchado sin gastar mucho dinero ni tiempo.

Sólo debes estar atento a los pasos a seguir para lograr limpiar y tener tu centro de planchado en condiciones óptimas como el primer día.

Con un cuidado constante y apropiado, tus prendas no sufrirán daño y tu centro de planchado se mantendrá operativo por mucho más tiempo.

Sigue al pie de la letra las instrucciones que presentaremos sobre cómo limpiar un centro de planchado adecuadamente.

Lo que necesitas conocer antes de limpiar tu centro de planchado

Antes de limpiar el centro de planchado, es necesario que conozcas las partes que lo componen, de esta manera no se te escapará ninguna sección en el proceso de limpieza.

Este tipo de electrodoméstico se compone de dos partes principales: la plancha y el calderín que no es más que el depósito independiente donde se genera el vapor para el proceso de planchado.

Cada una de estas partes tienen un proceso diferente de limpieza y lo detallaremos a continuación, para que lo realices en casa con productos básicos y asequibles a tu bolsillo.

Limpieza del depósito o calderín

En la mayoría de los centros de planchados, nos encontramos que el deposito es extraíble y esta es la sección en donde se almacena el agua que posteriormente se transforma en vapor.

Ahora bien, para eliminar las impurezas y descalcificar tanto el calderín como el conducto de vapor, primero debes identificar si tu centro de planchado posee o no sistema antical.

Modelos con sistema antical

Es muy común en los equipos más modernos. Tan sólo con pulsar un botón, se inicia el proceso de autolimpieza y para ello debes seguir los siguientes pasos:

  1. Llena el calderín con agua del grifo o destilada por la mitad.
  2. Lleva el centro de planchado a un sitio seguro y enciende el botón de autolimpieza.
  3. Inicia la salida del vapor junto a los residuos e impurezas durante varios minutos, hasta que una alarma te indique que ha terminado el proceso.
  4. Retira el exceso de agua y dejar secar.

Algunos modelos presentan una varilla recolectora en el sistema de antical, en donde se recolecta la cal en polvo. El aparato te informará a través de una alarma cuando debes activar el modo de limpieza.

Modelos que no poseen sistema antical

En este caso particular, debemos recurrir a métodos caseros de limpieza y para ello necesitarás los siguientes elementos: vinagre blanco, papel absorbente, agua natural o destilada, toalla y recipiente de vidrio.

Lo primero que debemos hacer es extraer el depósito y luego de acuerdo a su máxima capacidad de almacenamiento.

Prepararás en un recipiente de vidrio en partes iguales una mezcla de agua y vinagre, y luego la introducirás en el almacenamiento, para posteriormente encender el centro de planchado.

Al subir la temperatura, el vinagre iniciará su efecto de limpieza que seguirá su camino por todo el conducto y así las impurezas se irán expulsando a través del vapor.

Este proceso debe continuar durante 15 minutos, luego debes repetir la acción, pero sólo con agua del grifo o destilada.

Para finalizar, debes vaciar el líquido restante del calderín y secarlo por completo antes de cerrarlo. De poseer un problema grave de obstrucción del equipo, deberás aplicar el mismo procedimiento sólo con vinagre.

Limpieza de la suela de la plancha

La suela es la sección que entra en contacto directo con nuestras prendas, por ende, es muy importante su limpieza apropiada, según el tipo de material de fabricación de la misma.

Suela de la plancha en contacto con las prendas

Cuando termines la limpieza del calderín, puedes tomar un trapo de algodón y pasarlo por la suela, retirando tanto los restos de humedad como los residuos.

Lo recomendable es que, al utilizar tu plancha, esperes al enfriarse y luego pasa por la superficie un trapo húmedo de algodón.

Si presenta residuos difíciles de quitar, lo recomendable es utilizar productos especializados según el material de la plancha: aluminio, acero inoxidable o cerámica.

Suela de aluminio

Separa la plancha del calderín, enciéndela a una temperatura de 100°C, toma un trapo y vierte en él aceite vegetal (oliva o girasol) y pásalo por la suela con movimientos circulares del centro hacia afuera.

Luego, retira el aceite sobrante con toallas absorbentes de cocina y antes de volver a usarl el aparato límpialo con un trapo.

Suela de acero inoxidable

Compra un limpiador de vitrocerámica y luego inicia calentando la plancha a unos 100°C. Con el papel de cocina, aplica el limpiador desde el centro hacia afuera, dejándolo actuar por 15 minutos y luego retira con un trapo húmedo el resto del producto.

Suela de cerámica

Es el material más fácil de limpiar por ser antiadherente. Para la limpieza la plancha, esta debe estar fría y desconectada. Prepara una mezcla de ¾ de vinagre blanco y ¼ de agua y procede a calentar durante 30 minutos.

Ahora, humedece en un paño y pásalo por la suela con un paño seco y retira el exceso de productos.

Este proceso también lo puedes realizar con agua y jabón, pasta de dientes e incluso bicarbonato de sodio y agua.

Ahora ya conoces cómo limpiar un centro de planchado, tanto la suela de la plancha como el calderín.

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